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Conciencia y “descenso” del Yo Superior


¡Hola a Todos!
Importante y útil la información sobre La Conciencia, gracias.

¿Han tenido casos en que la parte encarnada trabaje conscientemente en desarrollar su Conciencia a pesar de que su parte no encarnada no se encuentre en algún plano de luz y ésta trate de influir negativamente en su contraparte, convirtiéndose esta situación en "una lucha de libres albedríos", o bien, que la parte no encarnada se encuentre en algún plano de luz y algunos espíritus -no precisamente de luz- traten de influir negativamente a la parte encarnada de ese espíritu? ¿Cómo ha sido esto? ¿Cómo se maneja algo así?

Si la Conciencia Individual es evolutiva y esta evolución básicamente se va logrando en el plano físico ¿no debería quedar algo de la misma en cada una de nuestras encarnaciones, algo así como las características genéticas que vamos heredando de generación en generación? ¿Cómo es posible que un Espíritu de Luz como el del Maestro Jesús, u otro, pueda verse influido negativamente por las circunstancias propias del Plano Físico y que esa Conciencia Superior pueda descender, como resultado de una encarnación posterior a su logro espiritual?

Saludos afectuosos

M.


Hola M.:

Gracias por tu apreciación y muy interesante tu pregunta.

En nuestra experiencia no hemos encontrado casos en los que el ego o personalidad de un encarnado sea de mayor impulso espiritual o tenga mayor "conciencia" que su propio Yo superior. De hecho creo que sería antinatural si así sucediese. Algunos pocos no se han sentido identificados con un Yo superior que se muestra con un alma más indiferente o más "fría" espiritualmente hablando, pero sabemos que el alma es más transparente que el ego encarnado y por lo tanto muchos impulsos de búsqueda espiritual que algunas personas muestran tener son mecanismos de defensa o nuevas máscaras con las cuales disfrazan temores no resueltos o reprimen estados emocionales que han pasado al subconsciente. Hoy en día esto es muy frecuente; cantidades de personas que utilizan la búsqueda espiritual y el conocimiento esotérico para mantener a raya los impulsos de sus ego. Sin embargo no se debe dejar de considerar que el aprendizaje derivado de dicha búsqueda pueda ser beneficioso para el Alma y que justamente la idea de encarnar es que las experiencias y el aprendizaje que tiene una persona en el plano físico sirvan al despertar del Alma y por ende al "crecimiento del "Yo superior". Pensamos que siempre el avance se da en este sentido, y como lo has dicho, el Yo superior queda marcado con dicho aprendizaje. Dentro de lo que personalmente he estudiado, tengo entendido que son los aprendizajes "positivos" o sutiles, los valores reafirmados, los sentimientos más cercanos al amor, los que son asimilados por el Espíritu una vez finaliza la encarnación. Lo que más se parece a la luz, se acerca a la luz. Lo que no es luz simplemente deja de ser -como dicen en oriente: "porque nunca fue, no es real"

En el caso contrario, en el cual un ser de un nivel de Conciencia superior, expresa al estar encarnado un ego con múltiples limitaciones, es más razonable. Sin embargo no compartimos eso de que el comportamiento haga "descender" de plano a un Yo superior, porque nuestra visión de planos es distinta. Otra cosa es que la energía vibracional de un ser ascienda y descienda de manera natural de acuerdo a sus ciclos evolutivos y emocionales, a que esa energía se clasifique en determinada escala, a manera de cuantificación, para etiquetar a un ser como “de luz o del error”: algo que tampoco compartimos.

Nuestra postura apoyada en la experiencia de nuestras canalizaciones, nos ha venido aclarando con el tiempo que el Yo superior está unido a su personalidad e influye marcadamente en él, pero es más probable que debido a la desconexión existente entre ambos, sea el ego quien haga que una persona exprese comportamientos y actitudes que no estén en coherencia con el impulso real de su ser, con el avance de su Alma. Esa es justamente la lucha al encarnar, despejar las máscaras que nos ponemos para encontrarnos a nosotros mismos.

En este sentido, si una persona no ha logrado ese estado de consciencia y conexión, puede parecer que hay dos "voluntades" pugnando de manera independiente, cosa que por naturales razones no ocurre cuando la conexión es total, como la del caso de un Maestro iluminado, es decir, conectado con su Dios interno. Por eso no consideramos que en un Ser así pueda haber una conducta desarticulada o incoherente con el impulso espiritual que ahora le domina. En un Ser así la integración del ego es una realidad, el ego está subyugado a los mandatos del Alma.

El hecho de que una entidad con tal logro sufra determinadas situaciones es un asunto independiente, pues no todos los "padecimientos" son cuestiones de karma directo. Una de las cosas que nos falta aun asimilar sobre la Causa-efecto, es que muchas situaciones dolorosas no son consecuencia directa de acciones, sino pruebas autogeneradas de manera inconsciente o consciente según el grado evolutivo, es decir, son consecuencia de la necesidad propia de un Espíritu de superar ciertas experiencias. Recuerda que cuando un ser se ilumina, la dualidad de mal y bien están superadas y unificadas, por lo tanto todo se convierte en una experiencia con una finalidad. En el caso del Maestro Jesús, pasó como con muchos iluminados: puso a prueba su Espíritu ante la dualidad, puso a prueba su lograda capacidad de comprensión de las circunstancias y de los seres. Obviamente para nosotros tanto dolor (si es que hubo todo el que se ha mencionado) suena a castigo, pero para un ser con un nivel de amor como el que sentía el Maestro, las interpretaciones de su experiencia debieron ser muy distintas. De la misma manera en que para un niño la pérdida de un juguete es un desastre y para un adulto es una vanalidad, así mismo ven los maestros nuestro sufrimiento; y mientras que una criatura podría ser más vulnerable a una tortura, quizás para un ser preparado e integrado, con alto nivel de desapego al mundo físico, capaz de comprender la acción de otros seres plenamente y las razones por las que ocurren las cosas, sería un suceso necesario de afrontar para un fin mayor o para una comprensión mayor. Bien decían los antiguos que "las pruebas son del tamaño de sus héroes".

De ninguna manera consideramos que tales pruebas o confrontaciones hagan descender a un ser, de la misma manera en que no se devolvería a un Universitario a la secundaria por haber tenido un parcial difícil o incluso haberlo "perdido". Siempre las pruebas se repiten, porque el Universo con su infinito Amor brinda innumerables oportunidades, pero las involuciones en un Universo en constante crecimiento, con seres en permanente aprendizaje son, para nosotros, antinaturales.

Un abrazo para ti,

Denyse


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