Página de Inicio

Sobre
nosotros


Sanación espiritual

Consultas y terapias

Mensajes canalizados

Servicio de orientación

Libros y enlaces


Servicio de Orientación

Conflictos con personas cercanas



Hola Daniel,

Soy M.T, me dieron tus datos para yo contarte unas "cositas", a ver si tú podrías ayudarme...

El cuento es sobre mí y lo que, según yo, me perturba; primero te hablo de una situación de hace ya bastantes años, donde se encuentra involucrada una persona que vive conmigo y es el esposo de mi mamá, siempre él me ha faltado al respeto, desde muy niña, con mucha frecuencia expresa un fastidio y odio hacia mí, porque según él, yo soy muy parecida a mi papá quien murió hace ya bastante...

Antes yo me le enfrentaba y pues obvio se volvía todo una nada; desde hace un tiempo he dado un cambio, donde pretendo ignorar cada cosa que se presenta de esto, para según yo estar más tranquila, sin embargo eso me atormenta, me sigue entristeciendo el pensar en eso; me da pánico y terror él, sus reacciones y todo lo que según yo me podría hacer... Por otra parte esto me ha despertado una ansiedad enorme, unas ganas de poder tener a mi papá aquí conmigo para sentirme protegida, me duele su ausencia.

O sea le doy como que tantas vueltas a cada tema, los desgloso, los confundo, no sé qué hacer y vuelvo a lo mismo.. a no encontrar como una salida... pienso demasiado en todo y en nada, me enredo yo sola, otras cosas; y en sí una que aconteció hace poco me llena de frustración, me siento continuamente irrespetada, y siento que estoy vacía... sola...

He tomado la actitud de tener comportamientos que desvíen en sí lo que siento.. me explico... por protegerme, con ganas de que la gente no se dé cuenta lo débil que soy, lo sensible y vulnerable, tiendo a hacer como si nada me importara, como si ya lo hubiera superado, me convierto en la persona mas práctica del planeta, pero por dentro siento mil vainas, me entristece que la gente me crea, me tome eso en serio, y piensen tal cual.. que estoy fabulosa..... me da rabia que las personas más allegadas a mí no tengan "el tacto" para conocerme y darse cuenta de lo triste que me encuentro en ciertos momentos; pero también me da miedo que vean eso, que soy débil... me da miedo que eso sea una razón más para sufrir...

Claro!!!! yo hice que eso fuera así, y tal cual lo estoy recibiendo, ahora la gente piensa que estoy bien, pero también dudan de mí, también piensan que soy mentirosa y un sin fin de cosas... que obvio me hacen daño, pero que soy conciente que yo misma he generado...quisiera cambiar, y lo he logrado en algunas cosas de mi vida, pero deseo un todo, deseo que pueda ser congruente con todo..

Siento confusión constante entre mi sentir, pensar, actuar...

A veces siento, que me he encargado de buscar tantas cosas, tantas respuestas pero ninguna como que la he acogido, como que ninguna la he interiorizado, entonces se presentan en mí una cantidad de datos, en un desorden increíble, del cual yo no tengo control, me estanco, y claro! caigo en lo mismo.. es todo muy repetitivo..

Daniel, agradezco primero que todo, tu tiempo y el que leas mis palabras... quisiera entonces saber.. qué piensas? qué crees tú que me esté pasando? que podría yo hacer???

MIL GRACIAS...

M.T.

Respuesta de Daniel y Denyse:

Apreciada M.T:

Toda situación de conflicto con personas cercanas a nosotros siempre representan un reto necesario para el crecimiento, ya que nos permiten superar carencias y conflictos internos que estamos reflejando hacia afuera en las vivencias diarias. En tu caso es evidente que existen vacíos y asuntos no fortalecidos que en parte vienen de la marca emocional que te ha dejado la ausencia de tu padre, situación que de alguna manera ha afectado desde hace tiempo tu seguridad y ha latigado tu autoestima. El problema con tu padrasto es simplemente la manera en que la vida te está enfrentando contigo misma para superar esos vacíos y esas debilidades que ya vienes teniendo, es un reto para superar esos sentimientos de terror o miedo, ansiedad y frustración que dices experimentar.

En todo conflicto relacional siempre son dos los que aportan al conflicto, siempre hay un agresor y un agredido, y a menudo el agredido es quien atrae la situación a través de su rol de víctima que viene de la falta de autoestima y de seguridad. De alguna manera, casi siempre inconsciente, permitimos el maltrato de cualquier índole , una parte de nosotros lo "busca" sin darnos cuenta, porque muy en el fondo no nos queremos lo suficiente como para exigir respeto y límites o dejar de alimentarlo con respuestas reactivas, con la expresion de temores, o con falsa indiferencia u orgullo - que son las formas más usuales en las que respondemos a la agresión-. Pero todo esto no son más que máscaras, mecanismos de protección, porque el miedo nos hace buscar "protegernos" convencidos de que el otro SÍ puede dañarnos, lo cual es una ilusión. Nadie en realidad puede lastimarnos si NO lo permitimos.

Cuando una pelota golpea una pared, simplemente rebota; de esta misma manera si no te sientes ofendido, la ofensa pierde su fuerza careciendo de sentido. ¿Y cómo lograr no afectarse y ser imperturbable? Fortaleciendo el amor propio, la seguridad interior y la convicción de que somos dignos de amor y respeto, que nada puede afectarnos si no lo permitimos. No se trata como hemos dicho de colocarse la máscara de la indiferencia, aunque es natural que en un esfuerzo por no sentir dolor pasemos del temor al orgullo, pero solo es un mecanismo de defensa y a la larga no tendrá efecto alguno, como ya has podido experimentar.

La verdadera paz interna debe surgir de manera natural desde el fondo del alma, más allá de lo que otro pueda hacerte o decirte, algo que siempre nos resulta difícil mientras no nos valoremos de verdad ni comprendamos el momento del otro, es decir, no aceptemos que el otro está en su propio estado de temor y que su comportamiento es también reflejo de su propio conflicto interno. Tomarnos demasiado a pecho la agresión de alguien en este sentido es una perdida de energía, tomarnos como propias las palabras o las actitudes ofensivas del otro es en el fondo una excusa de nuestro ego para mantener nuestro victimismo. Si logramos ver esto, nos liberamos de una gran carga: la de pensar que en realidad es cierto todo lo que dicen de nosotros, todo lo "malo" que el otro afirma de nosotros...porque le habíamos creído. Quien no cree en la agresión no le afectará, porque está seguro de quién es. Por eso el amor propio siempre es la solución.

Fíjate que más allá del problema con tu padrastro has expresado comportamientos contradictorios y esto significa que no tienes claro cómo actuar, porque la falta de seguridad en ti misma te gobierna. No eres clara contigo misma, por lo tanto no puedes ser transparente con los demás.

La vulnerabilidad no es algo de lo cual debíeramos sentirnos avergonzados, pues todos somos débiles y vulnerables en algún aspecto- porque no es en todo ni te puedes generalizar- Por eso tenemos derecho a expresar y desahogar nuestro dolor y nuestros temores; el asunto sería no taparlo o reprimirlo, sino más bien transmutarlo o superarlo. Y para eso hay que trabajar con nosotros mismos, buscando el amor propio y comprender que es necesario vencer tanto miedo que es ilusorio.

Tú misma dices que no tienes coherencia entre lo que sientes, piensas y haces; esa falta de integración, esa confusión viene de lo mismo: no tener claro quién eres, ni cómo quieres o has decidido SER. No valoras lo que ERES, ni confías en la vida que generosamente ha hecho de ti una persona tan maravillosa como muchas otras. La solución de todo está dentro de nosotros, y solo podremos visualizar los cambios en el momento en que empezamos a ser conscientes de esto, y apreciemos nuestros tesoros y dones.

El desorden mental que expresas también es una consecuencia de esto. Pon en orden tus ideas, primero soltando aquellos pensamientos de autocrítica y de opiniones externas que pueden estar llenando tu cabeza, y empieza a reconocer tus talentos; solo fortaleciéndote sacarás la mugre mental que pueda residir en ti. Piensa en tus proyectos y prioridades de vida, aquellas cosas que sean realmente valiosas y sagradas para ti; y en esa medida toda tu fuerza surgirá y será encausada a dichas ideas, sin importar quien o quienes intenten sabotearlas. El mensaje que te da la vida con tal situación es: Aprende a ser FUERTE.

El elemento o polaridad masculina que falta fortalecerse en ti por la ausencia de tu padre es el mayor reto de tu vida; es lo que estás llamada a ganar y reconstruir, ya sin él, pero al mismo tiempo con él, porque su herencia y recuerdo ha quedado en ti. Procura que esa imagen de protección y fuerza que te ha inspirado él, salga de ti misma, pues esa es la razón por la cual él estuvo en su momento contigo: no para cargarte o hacer todo por ti, sino para INSPIRARTE. Así como él ahora está en tu corazón, así debe estar y surgir todo lo que en principio necesitabas de él. No te sientas sola ni víctima por esa pérdida. Mírala como una oportunidad: la posibilidad de construir tu masculinidad por ti misma, crear dentro de ti a tu padre interno, esa fuerza de autoridad, seguridad y decisión que toda mujer también vive o debe aprender a conquistar en algún momento de su vida.

Te deseamos mucha suerte en este esfuerzo.

Un fuerte abrazo para ti,

Daniel y Denyse


Volver a Servicio de Orientación