Sobre la muerte
Oye Danny, tú sabes qué hay después de la muerte, es decir, sé que es el proceso que
debemos cumplir, pero con qué te topas en ese camino hasta llegar al sitio que todos
debemos de llegar.
V.H.
Respuesta de Daniel:
Hola, nuestra postura es que la muerte es solo una puerta hacia otro estado. Dentro de
nuestras certezas está la existencia del Alma y que ésta no muere aunque muera su vestido
o cuerpo físico, por lo tanto cuando la muerte que conocemos desintegra el cuerpo físico
nosotros continuamos a otros planos.
Muchos de los textos sagrados o antiguos revelan, a través de diferentes símbolos, cómo
es ese paso y más o menos coinciden en que esos planos corresponden al desprendimiento
de nuestra parte emocional y mental más densas para unirnos a nuestro verdadero ser
espiritual.
Algunas enseñanzas afirman que no todos logramos ese estado de integración con nuestro
Ser de manera inmediata sino que continuamos apegados a las cosas que vivimos estando
encarnados; esa parte corresponde al “ego" como máscara o personalidad; otros enseñan
que de acuerdo al desarrollo que haya logrado nuestra conciencia mental en nuestra alma,
al morir vamos al plano que imaginamos o esperamos, es decir creamos nuestro "ambiente"
al morir según nuestra evolución.
Por ejemplo si estamos muy apegados al deseo y las pasiones, creamos en un plano emocional
aquellas cosas a las cuales continuamos aferrados y reencarnamos pronto debido a ese apego
al mundo físico; pero si nuestra conciencia es más "espiritual" vamos ascendiendo a planos
más sutiles creando ambientes mas relacionados con nuestra búsqueda.
Quien no ha asimilado en su conciencia que pueda haber vida tras la muerte y cree solo
en las apariencias del mundo físico, al morir, permanece en el mismo sueño en el que estuvo
encarnado –unos dicen que viven como si tuvieran cuerpo aún y que estas almas también
reencarnan inmediatamente-.
Otra posibilidad es que el alma entre en un estado de sueño prolongado e inconsciente, o
despertar en una “morada” del universo diferente y más elevada espiritualmente que la
Tierra, dependiendo de la fuerza de su búsqueda espiritual. Según esta doctrina, quien
vive sin buscar lo eterno deja de ser eterno y se vuelve mortal y su único destino es
la inexistencia “cuando se cumpla el tiempo”.
Este tipo de filosofía también es compartida por muchas personas, especialmente asociadas
al cristianismo. Para nosotros es difícil creer que el Dador de la Vida disponga de sus
hijos de esta manera condenándolos a la extinción sin dar oportunidades para el acercamiento
a su Origen.
Además nuestro trabajo nos ha permitido ver que las experiencias de las personas en verdad
son muchas y que los esquemas de conducta obedecen a programaciones que solo pudieron
aprenderse en otras vidas. Por eso preferimos pensar que el alma reencarna para adquirir
experiencias y perfeccionarse cada vez más.
Esto es lo que puedo compartirte hasta el momento.
Con respecto a este tema de las leyes de la vida y la reencarnación te comparto este texto
que me dio mi esposa:
Leyes de la Vida...
Saludos,
Daniel
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